Archivos mensuales: enero 2014

Tus ojos te están mirando

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Siento que la Vida es un viaje de reencuentro con uno mismo, que las experiencias son vivencias que cambian de fondos y personajes para aprender a Amarme, a Amar, a reconocer mi conocimiento y sabiduría innatos, el Amor que soy. Y en este tiempo en el que se acaba de celebrar la fiesta cristiana de la Epifanía (Jesús se da a conocer, Manifestación de Cristo en la carne) me sugiere una lectura personal que me habla de esa epifanía como la Revelación o Transformación que surge en el reencuentro de uno mismo, en ese abrazarte de corazón, sabiendo que quién eres es una manifestación hermosa y singular, que siempre Está y Es, aunque juegues a viajar “vestido” de distintas formas en la brevedad y limitación del tiempo.

Pregúntate si miras la vida a través de tus ojos o son los ojos de otros los que miran por ti… Tal vez sea ésta la ofrenda de tu viaje:  ABRIR TUS PROPIOS OJOS.

¿Dónde se fija tu mirada? Dentro, fuera… delante, detrás… arriba, abajo… ¿qué busco cuando miro?, ¿de qué manera observo?

Pregúntate si sientes a través de tus manos o, quizás, los dedos que mueves cada día se abren y cierran porque sí, date cuenta si cogen o acogen. ¿Qué hacen tus manos?

Pregúntate si saboreas con gusto lo que pruebas de las experiencias, de tus vivencias cotidianas; ¿de qué forma decides estar…?

¿Y tú? ¿Te mimas, te alegras de verte cuando te miras al espejo?, ¿te incomodas, te gusta lo que ves? ¿Puedes observarte, acariciarte, ser consciente de tus células, tus órganos? Están ahí todos los días, contigo, desde que naciste, haciendo su trabajo sin hacer ruido, sin que te des cuenta… cuidándote, conteniendo vida en cada segundo; ¿de qué y cómo te alimentas para mantenerte vital? Alimentos, emociones, actitudes… ¿de qué llenas a tus células? ¿Las nutres con lo que les sienta bien?

¿Qué dice tu cuerpo?, ¿qué ocurre si te miras desnudo frente al espejo?, ¿qué ves?, ¿a quién ves?, ¿cómo te sientes? ¿Puedes mirarte fijamente a los ojos y sostener tu propia mirada?, ¿sostenerte a ti mismo, contemplar tu desnudez y sonreírte, sostener lo que ves, abrazarte y sentirte?

Observa, obsérvate, siente. ¿Hay alguna parte de ti que se resiente, que está maltratada?, ¿qué te dice? Habla contigo, escúchate…

Pregúntate si hueles aromas agradables, si te gustan esos olores que te envuelven a lo largo del día, si son perfumes que te hacen sonreír, que te relajan, te alegran… te hacen respirar profundamente.

Pregúntate y fíjate en tus pies, si tu calzado te hace andar a gusto, si vas cómodo, si tus pies caminan tranquilos o se quejan. ¿Les prestas atención a tus pies? Tal vez quieran ser masajeados, tomar un baño, ir hacia otro lado, estar calentitos… o tal vez sólo quieran descansar para coger otra dirección.

 Construir, tocar, integrar, crear, equilibrar, abrazar, cantar, unir, reír, sostener, respirar,  caminar, amar…

Desmenuzar,  gesticular, chillar, apuntar, imitar…

Apretar, desunir, manipular, invadir, detener, juzgar, pisotear, vaciar, violar, destruir…

Continuamente nuestro cuerpo es portador y emisor de emociones, creencias, ideas que circulan para ser expresados, y no silenciados. ¿Qué quieres expresar y cómo? Tú eres tu vehículo de comunicación. ¿Te comunicas contigo?, cómo… ¿y con los demás?

Estamos pasando tiempos revueltos, con la sensación, quizás, de ir a la deriva, de notar que el tiempo pasa muy rápido y que a la vez se detiene sin ocurrir nada, y de ver los gestos cansados de llevar la vida a cuestas, como un gran peso… y ¿qué pesos tan grandes se están sosteniendo que aun tambaleándose se resisten a dejar el control y soltar? Cuerpos que gritan ¡quiero disfrutar!  Y ¿qué es disfrutar?

Para mí, disfrutar es abrir tus propios ojos a lo que eres, a tu propio Ser, a quién eres, tus gustos, tus colores, tus sabores, tus olores… ¡Y nada ni nadie puede sentir eso por ti! Divertirte contigo mismo es disfrutar de tu propia Vida, la que revolotea dentro de ti y te sacude cuando no le haces caso.

¡Sacúdete de esquemas, de ideas limitantes, de juicios, de opiniones…! Sacúdete de todo eso y atrévete a vivir la vida a través de tus propios ojos.

¿Son tus ojos los que miran o son los ojos de otros los que miran por ti?

Beatriz.

El relato que a continuación os presento es muy ilustrativo de cómo las dolencias del cuerpo empiezan a ser enfermedades en el alma, que de tanto taparse acaba por expresarlas el cuerpo. Su autor, Carlos Las Heras

Lunas rotas, soles escondidos

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Tantos deseos acumulados son perjudiciales para la salud, tantas ganas atropelladas conducen a la disolución de los elementos, a la dispersión, al silencio, al olvido.

Estos deseos sin cumplir tienen un alto contenido en  lunas rotas y soles escondidos; eso afecta a la memoria, concretamente a la región cerebral de la esperanza que pierde vigor ante la desesperación y provoca un descenso de las endorfinas a la vez que reactiva una proteína asesina llamada impotencia, y ésta lleva al desasosiego crónico.

El exceso de ganas paralizadas produce un encogimiento muscular en la cara, los músculos encargados de la sonrisa se ponen duros y se pierde, por tanto, la oportunidad de iluminar con la sonrisa el alma de los demás; a veces, también  afecta a la capacidad del llanto con una progresiva pérdida de brillo en los ojos que, al retener sus fluidos, se estancan y corrompen, y nunca fueron buenas esas aguas….

Los pulmones, poco a poco dejan de recordar que “han de aspirar a algo” y las vías respiratorias se van obturando de “yo no puedos”.

La tensión se descompensa, la diastólica pierde “ganas” y la sistólica es conquistada por “yo no valgos”, produciendo al fin que el corazón se vuelva más y más sensible a las noches de lunas rotas y a los días de soles escondidos que, por momentos, invaden el pericardio y da lugar a que se reproduzcan unas bacterias llamadas “nada por lo que luchar”.

Tantos proyectos aparcados producen que el sistema inmunológico se debilite y que aparezcan enfermedades oportunistas, los T4 bajan de manera importante debido al exceso de “ayer” y la falta de “mañana”; entonces es cuando disminuye la absorción de vitaminas “yo no me rindo”.

Las arterias  acumulan el rocío de “todos los días igual”, la capacidad auditiva también se resiente porque uno no encuentra la información de cómo parar el proceso degenerativo, así que se formará un tapón alrededor que aísla al individuo y deshace un cartílago llamado: “por mi madre que salgo de ésta”, tan necesario en estos momentos.

El tracto digestivo retiene cualquier proceso liberador y sufre mucho por no poder disponer de “no hay mal que cien años dure”, por eso, los jugos gástricos se reducen a la mitad y se produce un empacho de tristeza al no poder digerir adecuadamente los “¿por qué me pasa a mí esto?”, o ciertas cantidades de “¿para qué me pasa esto a mí?”.

Fallan también los riñones que se resisten a filtrar la situación angustiosa porque la vejez prematura que estimula el virus “desesperanza” avanza.

El hígado, incapaz de metabolizar los enfados, colorea los ojos que, ávidos de alegría y de miradas amorosas, se van vidriando y, entonces, los “yo no sé”, “los yo no puedo” atacan al sistema endocrino y la tiroides padece de “ya no hay nada que hacer”….

… Lógicamente, ante todo esto, no hay más remedio que la intervención quirúrgica, instalar una sonda que canalice los recuerdos de las horas felices, las travesuras infantiles, las tardes de verano con la bicicleta, las aventuras en la mili, las horas íntimas en pareja, los amigos de la  juventud, etc… cosas que hagan contacto con las neuronas que tienden a evadirse de tanto morir en vida…

… porque si no se llega a tiempo, queda el cuerpo exhausto, la cabeza caída y el alma rendida, engañada como las lunas y los soles que se amontonan en los archivos de las posibilidades que no se supieron aprovechar.

Flotan las neuronas que parecen sentenciar su propio aislamiento llenándose de “si hubiera hecho esto en vez de aquello…!” y el cerebro se pone al ralentí, con la energía de reserva se separa del resto del cuerpo y así permanece en el éter.

Por eso, el ministerio de salud le recomienda no vivir, no sea que  algo de esto le ocurra alguna vez.

Carlos Las Heras

 <<escuchando “palabras para Julia” de Rosa León>>

…para aquellos que dominan el arte del humor aun cayéndose en pedazos

 

 

Tocando el cielo en la tierra

Aquí os presento dos documentales, El Viaje de la Tortuga y El guerrero de la Basura. Dos ejemplos de determinación y constancia, dos historias que revelan el impulso y la fuerza de la Vida como un acto de Creación. Espero que os guste tanto como me han gustado a mí.

¡Disfrutar de estas hermosas historias!

El viaje de la tortuga es un” Viaje” que a mí me resulta similar al que puede estar haciendo cualquiera de nosotros. Un viaje definitivamente hermoso porque nos habla de apostar por la VIDA.

Tal vez los hombres no podemos entender tan grandes esfuerzos ante tan pocas posibilidades de conseguir un propósito. En un camino lleno de adversidades, las tortugas se proponen como único objetivo sobrevivir para hacer posible una futura generación. A pesar de todo y en contra de todo, las tortugas siguen cruzando el océano para volver al sitio que las vio nacer y posibilitar así la continuidad de la especie.

El viaje de la tortuga

https://www.youtube.com/

watch?v=ijcqtru93j4

Para poder visualizar el documental une los dos enlaces. Por derechos de autor no es posible reproducirlo directamente.

Muchas veces se habla de que esto o aquello es un ideal, una utopía; y en mi vocabulario cualquiera de estas palabras la sustituyo por el de Coherencia. Nos han metido demasiado en la cabeza el “no se puede”, “no puedes” y al final, casi de forma automática, te sale sin querer y te oyes a ti mismo diciendo “no puedo”.  Este documental es una muestra del “sí puedo”.

¿Hasta dónde puede llegar un hombre cuando su tenacidad y compromiso ético son abonados cada día? El protagonista de esta historia abre un camino diferente en medio de un torbellino de dificultades, puertas cerradas y blindadas e intereses oscuros…   Un ejemplo claro de cómo es posible tocar el cielo de la “utopía” en  la tierra de la realidad. ¡Claro que es posible!!! ¡Claro que se puede!!!  Un mundo diferente es posible cuando se hace sitio a propuestas nuevas, otras posibilidades que nacen de una nueva conciencia, que genera y regenera; que utiliza y reutiliza lo que hay, pero de otra forma, con otro uso distinto, con un nuevo sentido… aprovechando el material de forma ingeniosa, creando nuevas formas y contenidos con lo que nos ha llegado, lo que existe. Es lo bueno de la Creatividad, que Crea transformando; es capaz de ver esas posibilidades tan diversas, y es capaz de trascender sus propias necesidades porque siente que hay un presente y un futuro mejores, más sano, más saludable y más natural. Yo, al menos, así lo siento.

El guerrero de la basura